miércoles, 17 de octubre de 2012

auto concepto y autoestima en etapa temprana




A pesar de que los términos de auto concepto y auto estima suelen utilizarse como sinónimos es importante mencionar que representan cosas distintas. El auto concepto es lo que un individuo sabe de sí mismo, cualidades personales que vamos formando a través de la vida, una vez formado un auto concepto coherente, construimos nuestra autoestima, es decir: “cómo nos sentimos con nosotros mismos”. Se relaciona más con una evaluación de la persona de su auto concepto. Por tanto la auto estima en un niño está constituida por una evaluación subjetiva de la información que él utiliza para describirse”.

Estos se desarrollan desde la infancia a través de las relaciones con los padres y madres o con las personas más cercanas del infante y posteriormente con el grupo familiar y social, los adultos somos los responsables de  nutrir estos a través de la confianza y el respeto de los niños hacia sí mismos, dependiendo si los respetamos, les demostramos cariño de forma incondicional, los valoramos y los alentamos a tener confianza en sí mismos. Si no hacemos esto estaremos afectando negativamente la posibilidad que desarrollen su autoestima de buena manera. Para un desarrollo óptimo de estas es importante comunicar pensamientos y valoraciones positívamente como por ejemplo: tomarles atención cuando realizan una acción o transmiten alguna idea, sentimiento, pensamiento y confiando en lo que dicen, mostrándoles que los queremos y confiamos en lo hacen, con esto les daremos confianza y la seguridad de creer en ellos mismos.

A continuación revisaremos en profundidad estos temas que son relevantes en el proceso de enseñanza aprendizaje, tanto para nosotros, como en el proceso de formación de cada individuo.


FORMACIÒN DEL AUTO CONCEPTO Y AUTO ESTIMA EN LA INFANCIA TEMPRANA.

AUTO CONCEPTO:

El auto concepto se define como: La imagen mental que nos hacemos de nosotros mismos, con las virtudes y defectos que somos capaces de reconocernos, es decir, lo que opinamos de nosotros. Así pues, en la medida en que los niños desarrollen un auto concepto fuerte, duradero y positivo, los niños desarrollaran habilidades sociales, físicas e intelectuales que les permitirán verse como individuos valiosos para la sociedad.

DESARROLLO DEL AUTO CONCEPTO:

Se comienza a formar con nuestras primeras experiencias, en las que descubrimos sonidos, colores, voces, y se va consolidando cuando nos descubrimos como personas diferentes  e independientes a los demás.
Es más complejo de lo que podemos llegar a creer, ya que no es un todo o nada, sino que es un proceso que dura toda la vida.
Esa imagen que tenemos de nosotros mismos, no es invariable, sino que se puede modificar, y de hecho lo va haciendo en función a nuestras experiencias, sensaciones, deseos y preferencias, que van variando constantemente.
Con todo lo dicho hasta ahora, es fácil deducir, que el auto concepto no se crea sólo como resultado de la percepción, en cuyo caso estaríamos produciendo nuestro propio significado a partir de esas experiencias sin verificarlas con los demás, creando una visión egocéntrica; sino que también se crea y modifica gracias a la relación y comunicación con los demás.  Si no se comparte, no hay crecimiento humano.

Se distinguen 3 etapas en el desarrollo del auto concepto estas son:


1era. ETAPA DEL SÍ MISMO PRIMITIVO: (Abarca desde el nacimiento hasta los 2 años)

Desde el momento que nace, el niño se relaciona interactivamente con sus padres,                         especialmente con su madre.
A partir de esas relaciones va desarrollándose el proceso de percibirse a sí mismo como una realidad diferente de los demás, haciéndose cada día un poco más autoconsciente.
Alrededor de los doce meses llega al reconocimiento visual de sí mismo, frente a un espejo.
Alrededor de los 18 meses comienza a referirse a sí mismo, pero en tercera persona.


2da: ETAPA DEL SÍ MISMO EXTERIOR:   (Desde los 2 años hasta los 12, aproximadamente)

En esta etapa de  infancia temprana, el niño y la niña se centran más en sí mismos; es decir, no se comparan con los otros, no evalúan el alcance de sus potencialidades y se adjudican características que probablemente desean o admiran. Los niños desean hacer más y más cosas, pero en esta etapa aprenden que algunas de las cosas que quieren hacer reciben la aprobación de los demás, mientras que otras reciben el rechazo de los demás. Por tanto, aparece un conflicto entre su deseo por hacer cosas y su deseo de recibir la aprobación de otras personas.

Los niños que aprenden a regular estas directrices opuestas desarrollan el coraje para perseguir metas sin sentirse inhibidos por la culpa o el miedo al castigo

A los tres años de edad, un niño se define por sus características personales, usualmente positivas y exageradas.


Por ejemplo: “soy el más grande y el más fuerte”; “soy la corredora más veloz y la que puede saltar más alto”; “puedo bailar las danzas  más hermosas”.
Posteriormente, durante la niñez intermedia (para la mitad de pre básica y básica) la mayoría de los niños y las niñas empiezan a desarrollar un concepto del yo más realista, pues logran una mayor capacidad para valorar sus características y habilidades personales, sobre todo, al compararse con sus iguales y admitir que no son tan capaces en algunas áreas como en otras. , empiezan a desarrollar una verdadera comprensión del yo, a estar conscientes de sus características, de sus propios valores, normas y metas y a desarrollar normas para su propia conducta.
Por ejemplo: Un niño puede decir: “soy un buen lector pero me cuesta la geografía”. Una niña puede expresar: “soy buena corredora, pero no nado bien”.


Esta etapa es crucial desde el punto de vista de la imagen personal, porque es la más abierta a la entrada de información. Las experiencias de éxito y fracaso y las interacciones con los adultos son decisivas. Por eso es muy importante que los educadores sean lo más positivos posibles al dar al niño retroalimentación acerca de sí mismo. Conforme los niños y las niñas empiezan a desarrollar una conciencia real, también empiezan a definirse a sí mismos, desarrollan su auto concepto, identidad y autoestima.

 Entre los 8 y 9 años comienza la definición personal, basándose en algunos rasgos psicológicos. A esta edad se hacen evidentes los sentimientos de estar avergonzado u orgulloso de sí mismo. El sentimiento de sí mismo que se adquiere en esta etapa resulta difícil de modificar posteriormente.

Al final de la etapa hay un aumento de la autoconciencia: presentan un mayor reconocimiento de sí mismos y una mayor conciencia de cómo son percibidos por los otros.

3era: ETAPA DEL SÍ MISMO INTERIOR: (Desde los 12 años en adelante)

El adolescente busca describirse a sí mismo en términos de identidad y esta definición se va haciendo cada vez más diferenciada y menos global. Este proceso comienza alrededor de los 12 años y a través de él se intenta responder a la pregunta: ¿quién soy yo?

Los cambios cognitivos, a partir de los 15 años, especialmente en relación al pensamiento abstracto y crítico, afectan su auto concepto. Esta etapa es muy vulnerable en términos de autoestima, tanto por el propio cuestionamiento personal como por la influencia de la crítica externa. Una vez que comienza a diferenciar su yo como una realidad diferente de las otras personas, empieza también a percibir los efectos que sus acciones despiertan en las personas que lo rodean y, los demás comienzan a ser como espejos que lo reflejan y le dan información significativa acerca de sí mismo.

Para asegurar un auto concepto positivo es importante 

 Tener presente que nadie es perfecto, y que la equivocación es el primer paso de un aprendizaje significativo.
    Reconocer que ellos son los principales responsables de sus propios pensamientos, emociones y acciones, buenas o perturbadoras.
      Observar cómo piensan, sienten y se conducen cuando se perturban innecesariamente así  mismas, a causa de no ser perfectos, de cometer errores.
   Comprometerse en la dura tarea que será cambiar de actitud, modificando sus pensamientos distorsionados.
       Tenemos la oportunidad, por tanto, de efectuar cambios en su auto concepto o imagen mental.

Para ayudar a cambiar un auto concepto negativo es importante:


      Fomentar un ambiente libre de fracasos, pensando que todos nos equivocamos y todas las experiencias son un éxito. Esto dará lugar al pensamiento “soy bueno, soy capaz y me aprecian”, lo que desarrollará el optimismo necesario para realizar esfuerzos, establecer relaciones interpersonales saludables, afrontar nuevos retos,...

Cuando la autoestima es negativa, es necesario que les brindemos experiencias en las que con total seguridad alcancen el éxito, brindándoles la oportunidad de alcanzar ese necesario optimismo.
Siendo muy interesantes los elogios y estímulos que refuerzan los logros.
 Existen muchas actividades interesantes que se pueden llevar a cabo, tanto en grupos como individuales.

Podemos concluir y así abordar un nuevo concepto que surge de la mano del auto concepto este es el de auto estima, que se encuentran, estrechamente, vinculados, es decir que sobre la base de todo lo expuesto que el auto concepto comienza a perfilarse en los primeros años de la vida y que sufre cambios cuantitativos y cualitativos a lo largo del desarrollo. Estando los diversos elementos constitutivos del auto conceptos sometidos a numerosas fluctuaciones con la edad y condicionados a las valoraciones, evaluaciones y juicios que emiten las personas relevantes y significativas para el niño o adolescente.

El ayudar a nuestros niños a desarrollar un buen auto concepto es una de las tareas más importantes de la paternidad y de la escuela. El niño con buen auto concepto tiene muchas probabilidades de ser un adulto feliz y exitoso. Un auto concepto positivo es un factor importante en el ajuste emocional y social. Por otra parte, un auto concepto negativo produce un comportamiento inseguro y desconfiado ante el mundo.

AUTOESTIMA:

Una vez formado un auto concepto coherente, construìmos nuestra auto estima, es decir: “cómo nos sentimos con nosotros mismos”. Según nuestro auto concepto podemos sentir desde que no valemos nada, lo que implica insatisfacción, rechazo y desprecio de sí mismo, hasta una alta auto estima que expresa un sentimiento de que uno es “suficientemente bueno”, o que somos los mejores.
En términos sencillos podemos decir que la autoestima es la discrepancia que existe entre lo que pensamos que somos y lo que nos gustaría ser, es decir, es como valoramos lo que pensamos que somos.
En el ámbito infantil o juvenil, para hacer más manejable el concepto de autoestima, podemos hablar de cinco áreas:

Área social (sentimientos del niño o adolescente sobre las relaciones con sus amigos)
Área académica (qué piensa de su faceta como estudiante)
Familiar (cómo se siente como parte integrante de su familia)
Imagen corporal (cómo ve su aspecto físico o sus capacidades físicas)
Autoestima global (valoración general que hace de sí mismo)
Una autoestima alta significa que el niño es seguro de sí mismo, consciente de sus habilidades y limitaciones, se aprecia, se sabe único y en general se siente querido, respetado y valioso. Estas características le dan la oportunidad de desarrollarse adecuadamente en el área social, académica, deportiva y familiar, pues al confiar en si mismo tiene la posibilidad de aprovechar sus habilidades y capacidades. Por ello fomentar en el niño su seguridad emocional, su sentido de valía y en general su autoestima durante el periodo preescolar y recibir el influjo de las experiencias de éxito y fracaso, del niño, así como de las interacciones de los progenitores es vital para su crecimiento psicológico y social.

En este contexto es importante mencionar a la familia o seres de crianza del niño y niña. Esta es una de las más esenciales en la vida de un niño, puesto que su familia es idealmente el pilar donde un niño va aprender a crecer como un individuo, a conocerse, a entenderse, a aceptarse a sí mismo y a cimentar las bases de sus valores, ideales y principios sobre los cuales edificará más adelante su propia vida. En el seno familiar es donde un niño aprende a sentirse querido, aceptado o rechazado, confiado o desconfiado, dependiente o independiente, seguro o inseguro de sí mismo y del mundo que lo rodea y a considerarse a sí mismo como un ser humano importante y valioso. Los padres o las personas encargadas de cuidar de los niños pueden ayudarlos a lograr un buen auto concepto, de manera que desarrollen su sentido de iniciativa y deseo de hacer cosas, sin sentirse demasiado reprimidos o culpables. Es decir, los padres y cuidadores han de actuar de manera que acrecienten la autoestima de los niños en vez de hacer lo contrario.

Un niño con una autoestima familiar adecuada es un niño que se siente querido por parte de sus padres y hermanos, que puede expresar abiertamente sus pensamientos y sentimientos, que se siente seguro al estar con su familia, que disfruta de realizar actividades con ellos y que se considera un miembro importante y significativo para los demás. Luego el niño se deberá desenvolver  con su entorno social en el que se encuentra inmerso. Esto se refiere al valor que un niño se da a sí mismo en relación con su grupo de amigos, valora qué tan importante se siente y qué tan tomado en cuenta se percibe por los demás, si sus opiniones valen y si los otros niños lo buscan, lo llaman, lo invitan y lo toman en cuenta. Todo niño necesita sentirse importante para su grupo de compañeros, lo importante para ellos es ser alguien para los demás y sobresalir en algo.

ALTO Y BAJO AUTO ESTIMA:

El niño o niña que tiene una autoestima alta confía en sí mismo para enfrentar los retos e iniciar nuevas actividades, confía en sus propias ideas, establece sus propias metas, es curioso, hace preguntas, investiga y desea experimentar cosas nuevas. Se describe a sí mismo de manera positiva y se muestra orgulloso de su trabajo y sus logros. Se siente cómodo con los cambios, se adapta bien al estrés, puede manejar la crítica y la burla y persevera ante la frustración.

El niño o niña con una baja autoestima no confía en sus ideas, no se cree capaz de iniciar actividades o enfrentar retos, no muestra curiosidad o interés por explorar, sino que prefiere rezagarse y mirar, se retira y se sienta aparte de los otros niños. Se describe a sí mismo en términos negativos y no se siente orgulloso de su trabajo. Cuando se siente frustrado abandona con facilidad y antes situaciones de estrés muestra un comportamiento inmaduro.

 Muchos autores y autoras coinciden en que las personas que presentan un auto concepto positivo, tienen mayor capacidad para actuar en forma independiente, para tomar decisiones y asumir responsabilidades, para enfrentar retos y una mayor tolerancia a la frustración, que les permiten afrontar de mejor manera las contradicciones y los fracasos. Esto indica que el auto concepto tiene una gran influencia, tanto en el control emocional, como en la dirección de las conductas de la persona.

Si un niño se siente querido y respetado por sus padres, amistades y maestros, aprenderá a quererse y respetarse a sí mismo. Así tienen mayor capacidad para actuar en forma independiente, para tomar decisiones y asumir responsabilidades, para enfrentar retos y una mayor tolerancia a la frustración, que les permiten afrontar de mejor manera las contradicciones y los fracasos. Esto indica que la auto estima tiene una gran influencia, tanto en el control emocional, como en la dirección de las conductas de la persona.

Con estas dos afirmaciones destacadas, anteriormente, podemos deducir, que tanto, auto concepto como autoestima se dirigen a un mismo término, de la formación tanto positiva como negativa de cada persona o ser humano, y como esto influye en su quehacer personal o formal. Además cabe mencionar que nosotros como futuros maestros estamos latentes en cada uno de estos pasos. Día a día estaremos formando personas integras y somos uno de los pilares involucrados en este proceso de desarrollo .Por tanto, como maestros, debemos fomentar un espíritu crítico a través del diálogo, respeto de turnos de palabra, valoración de las aportaciones de cada uno, sin menospreciar ninguna de ellas, porque de cada acción y cada palabra que realicemos estará afectando a un ser humano digno de ser respetado y valorado.










Artículos de Psicología: La importancia del auto concepto.
¿Qué es el auto concepto? Autora: Rosa Rodríguez (Pedagoga)
Aguilar, G. (2002), Problemas de la Conducta y Emociones en el niño normal. Planes de ayuda para padres y maestros. Trillas, 1ª. Edición.Bee,

Bee, L. (1984), El Desarrollo de la Persona en Todas las Etapas de su Vida. Harla, México.
Craig , G. J. (2001), Desarrollo Psicológico, Pearson, E.U.A.

Freijo, A. (2004), Familia y Desarrollo Psicológico, Pearson, España.

Naranjo, P. M. (2006), El Autoconcepto Positivo, Un objetivo de la Orientación y la Educación. Universidad de Costa Rica, Facultad de Educación. Instituto de Investigación en Educación. Obtenido el 11 de Septiembre del 2008 en
http://revista.inie.ucr.ac.cr/articulos/1-2006/archivos/autoconcepto.pdf

Papalia, D. (1998), Desarrollo Humano con Aportaciones para Iberoamérica, Mc Graw Hill, Colombia.

Shapiro, L. (1997), La inteligencia Emocional de los Niños. Grupo Zeta, Argentina

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